Contamos con un equipo especializado de abogados en derecho inmobiliario. Revisamos títulos, redactamos contratos y te acompañamos en los trámites donde un error sale carísimo.
Una tradición con vicios, una sucesión sin cerrar o un embargo vigente convierten la compra de tu vida en un pleito de años.
Sin cláusulas claras de plazos, arras y consecuencias, el que incumple es el que sale mejor librado.
Los formatos bajados de internet no contemplan tu caso, y se nota justo cuando hay que hacerlos valer.
La restitución tiene un procedimiento y unos términos. Improvisarlo alarga meses lo que podía tomar semanas.
No damos conceptos sueltos: acompañamos la operación completa, que es donde se ve si el papel sirve.
Revisamos la cadena de tradición, los gravámenes, las limitaciones al dominio y todo lo que pueda estorbar la operación. Se hace ANTES de poner un peso.
Redactamos promesas de compraventa y contratos de arrendamiento pensados para tu caso concreto, con las cláusulas que de verdad te protegen.
Acompañamos el proceso para que un inmueble heredado pueda venderse o repartirse sin quedar congelado por años.
Cuando el arrendatario no entrega o no paga, activamos el procedimiento con los tiempos y requisitos que exige la ley.
El abogado trabaja junto al asesor comercial. No tienes que explicar dos veces tu caso ni coordinar tú a los dos.
Te explicamos qué dice el documento, qué riesgo tiene y qué pasa si el otro incumple. Firmar algo que no entiendes no es protegerse.
Escuchamos la situación y revisamos los documentos que ya tengas.
Te decimos con claridad qué se puede hacer, qué riesgos hay y qué va a tomar tiempo.
Propuesta con alcance, tiempos y honorarios, por escrito, antes de arrancar.
Redacción, radicación y seguimiento de cada trámite hasta terminarlo.
Te entregamos los documentos finales y te explicamos qué conservar y por cuánto tiempo.
Cuéntanos tu caso y te decimos si hay algo que revisar antes de que sea un problema.
